Cambios en la próstata que no son cancerosos

La prostatitis es una inflamación de la glándula de la próstata que puede resultar de una infección bacteriana. Afecta al menos a la mitad de todos los hombres en algún momento de su vida. Tener este padecimiento no aumenta el riesgo de otra enfermedad de la próstata.

Síntomas de prostatitis:

  • Problemas para orinar
  • Sensación de ardor o dolor al orinar
  • Urgencia fuerte y frecuente de orinar, aun cuando solo es poca orina
  • Escalofríos y fiebre alta
  • Dolor en la espalda inferior o dolores en el cuerpo
  • Dolor bajo en el vientre, en las ingles o detrás del escroto
  • Presión o dolor en el recto
  • Palpitación genital y rectal
  • Problemas sexuales y falta de libido
  • Eyaculación dolorosa

Se pueden hacer varias pruebas, como examen rectal digital y análisis de orina, para ver si usted tiene prostatitis. El diagnóstico correcto de su tipo exacto de prostatitis es crítico para obtener el mejor tratamiento. Aun cuando usted no tenga síntomas, usted deberá seguir el consejo de su doctor para completar el tratamiento.

Tipos de prostatitis y de tratamientos:

Prostatitis bacteriana aguda: Este tipo es causado por una infección bacteriana y aparece de repente (aguda). Los síntomas son escalofríos graves y fiebre. Hay con frecuencia sangre en la orina. La concentración de su PSA (vea análisis de PSA) puede ser mayor de lo normal. Usted necesita ir al consultorio del doctor o a la sala de emergencia para tratamiento. Es el menos común de los cuatro tipos, pero es más fácil de diagnosticar y de tratar.

La mayoría de los casos pueden curarse con una dosis alta de antibióticos, tomados durante 7 a 14 días, y luego dosis más bajas durante varias semanas. Es posible que necesite también medicamentos para ayudarle con el dolor y las molestias. Si su concentración de PSA era alta, probablemente regresará a lo normal cuando la infección haya desaparecido.

Prostatitis bacteriana crónica: Causada también por bacterias, este tipo de prostatitis no aparece de repente, pero puede ser problemática. El único síntoma que usted puede tener son infecciones de la vejiga que vuelven a aparecer. La causa puede ser un defecto en la próstata que permite que las bacterias se acumulen en las vías urinarias.

El tratamiento con antibióticos en un período largo de tiempo es el mejor para este tipo. El tratamiento dura de 4 a 12 semanas. Este tipo de tratamiento resuelve cerca del 60% de los casos. Los antibióticos por largo tiempo y en dosis bajas pueden ayudar a aliviar los síntomas en casos que no desaparecen.

Prostatitis crónica o síndrome de dolor pélvico crónico: Este trastorno es el tipo más común de prostatitis pero es también el que se entiende menos. Se encuentra en hombres de cualquier edad desde los últimos años de la juventud hasta la vejez, sus síntomas pueden aparecer y desaparecer sin aviso. Puede haber dolor o molestia en la ingle o en la zona de la vejiga. Con frecuencia están presentes las células que combaten infecciones, aunque no se encuentren bacterias.

Hay varios tratamientos diferentes para este problema, dependiendo de sus síntomas. Estos son medicamentos antinflamatorios y otros tratamientos para el control del dolor, como baños tibios. También se pueden administrar otras medicinas como los bloqueadores alfa. Los bloqueadores alfa relajan el tejido de la próstata para facilitar el paso de la orina. Algunos hombres reciben tratamiento con antibióticos en caso de que los síntomas sean causados por una infección sin detectar.

Prostatitis inflamatoria asintomática: Con este padecimiento no hay síntomas. Se encuentra con frecuencia cuando se hacen pruebas para otros padecimientos, como para determinar la causa de la infecundidad o para buscar el cáncer de próstata. Si usted tiene este tipo de prostatitis, su prueba de PSA puede mostrar un número más alto de lo normal.

Los hombres que tienen este padecimiento generalmente no reciben tratamiento, pero se acostumbra repetir la prueba de PSA si el número de PSA es alto.

Próstata agrandada (HPB)

HPB significa hiperplasia prostática benigna. Benigna significa “que no es cancerosa” e hiperplasia significa crecimiento anormal de células. El resultado es que la próstata se agranda. La HPB no está relacionada con cáncer y no aumenta su riesgo de padecer cáncer de próstata—sin embargo, los síntomas de HPB y de cáncer de próstata pueden ser semejantes.