Mitos y realidades del cáncer de mama

Mi blog - mitos-y-realidades - Mitos y realidades del cáncer de mama

Un mito por definición, es una historia imaginaria que altera las verdaderas cualidades de algo y le da más valor del que tiene en realidad, convirtiéndolo en información errónea que la gente piensa que es verdad.

Existen muchos mitos alrededor del cáncer de mama, sobre cómo se genera y propaga. El problema con los mitos es que pueden causar una falsa alarma en las mujeres. Pero un problema mucho más grave es cuando debido a creencias erróneas, las mujeres piensan que nunca podrían contraer cáncer y no llevan a cabo las revisiones correspondientes.

Durante el mes de octubre, estaremos desmintiendo toda clase de mitos alrededor del cáncer de mama y compartiéndote las realidades sobre los mismos.

Mito No.1:

Si alguien en mi familia tiene cáncer, ¿yo también tendré cáncer?

No necesariamente. El cáncer es causado por cambios dañinos en los genes. Sólo del 5 a 10% de los cánceres son causados por mutaciones dañinas que la persona hereda de sus padres. Pero del 90 a 95% restante, son causados por mutaciones que le suceden a la persona durante la vida como consecuencia del envejecimiento o a malas decisiones en el estilo de vida, como llevar una dieta alta en grasas, no hacer ejercicio, fumar y consumir alcohol en exceso.

Mito No.2:

Si nadie en mi familia ha tenido cáncer, ¿significa que no tendré ningún riesgo?

No. Según los datos más recientes, cerca del 40% de hombres y mujeres recibirán un diagnóstico de cáncer en algún momento de su vida. Para disminuir la probabilidad, te compartimos los 4 factores de riesgo del cáncer de mama y en orden de importancia:

  1. La edad
  2. La obesidad o el sobrepeso
  3. Los antecedentes familiares
  4. Las revisiones médicas oportunas. 

Mito No.3:

Si yo tengo cáncer, lo sabré porque sentiré dolor. Por eso, sólo debo hacerme una prueba de detección de cáncer si siento algún dolor. ¿Verdad?

No. Es posible sentir dolor cuando se tiene cáncer, pero la mayoría de las veces no se presenta ningún síntoma durante mucho tiempo, sino hasta que el cáncer ya está muy avanzado. Por eso aunque nos sintamos bien, es muy importante practicarnos pruebas de detección continuamente y sin excusa alguna.