Ejercicios básicos de respiración para controlar el estrés

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Uno de los principales consejos para mantener la calma en episodios de estrés es respirar hondo, pero, si comienzas a realizar ejercicios de respiración, sin estar estresado, descubrirás que una respiración controlada puede traer más beneficios a tu vida de los que imaginas.

Cuando aprendemos a controlar la respiración, podemos combatir el estrés, la depresión y la ansiedad, además también reducimos nuestra presión sanguínea y liberamos al cuerpo de toxinas, fortalecemos el corazón, el sistema inmunológico, y mejoramos la calidad de la sangre.

Te compartimos una serie de ejercicios básicos con los que puedes empezar a mejorar tu respiración.

Respiración equitativa. Primero inhalamos contando hasta cuatro y exhalamos también contando hasta cuatro, todo por la nariz, para añadir resistencia natural a la respiración. Esto calma el sistema nervioso, aumenta la concentración y reduce el estrés. Esta técnica es especialmente efectiva para conciliar el sueño.

Respiración abdominal. Con una mano en el pecho y otra en el abdomen, inhalamos profundo por la nariz, asegurándonos de que el diafragma, y no el pecho, se infle con suficiente aire como para crear un ensanchamiento de los pulmones. El objetivo es lograr de 6 a 10 respiraciones lentas por minuto, en 10 minutos.

Respiración alternada. Colocamos nuestro pulgar derecho en nuestra fosa nasal derecha e inhalamos profundo a través de la fosa nasal izquierda. Cuando estemos en el pico de la inhalación, tapamos la fosa nasal izquierda y exhalamos por la fosa derecha. Continuamos con el ejercicio pero cambiando de fosas.

Respiración estimulante. Inhalamos y exhalamos por la nariz de forma rápida. Las respiraciones deben tener la misma duración, pero lo más corto posible. Para empezar, podemos intentar tres inhalaciones-exhalaciones por segundo. Después de cada ciclo retomamos nuestra respiración normal.

Puedes comenzar por crear una rutina de respiración, o simplemente por practicar cualquiera de estos ejercicios antes de dormir, al despertar o en el momento en el que necesites un descanso.